Solo voy donde me lleva la guitarra.
Esta guitarra acústica no es solo un instrumento musical; es un homenaje vibrante al legado del rock. Su diseño pintado a mano inmortaliza a íconos de la música que revolucionaron generaciones con sus letras, riffs y actitudes rebeldes. Cada retrato captura la esencia de estos artistas, creando una conexión entre el arte visual y la música que los hizo inmortales.
A pesar de su detallada decoración, esta guitarra mantiene su funcionalidad, recordándonos que el arte y la música pueden coexistir en perfecta armonía. Su acústica impecable y su estética única la convierten en una pieza imprescindible para cualquier amante del rock y el diseño.
Más que un instrumento, esta guitarra es una declaración: la música no solo se escucha, también se siente, se vive y, en este caso, ¡se pinta!